AGUA PURA Y BARATA PARA TODOS
(21/05/2007).-La Organización de Estados Americanos (OEA), junto con otras instituciones, elaboraron un proyecto para suministrar agua potable en poblaciones rurales de Latinoamérica, mediante una la simple exposición de la luz solar sobre un recipiente contenedor de plástico similar al de las botellas de agua mineral.
La etapa de investigación del proyecto tuvo una duración de cuatro años (desde enero de 2002 a diciembre de 2005), y en él participaron países de la Región latinoamericana como: Argentina, Brasil, Chile, México, Perú, Trinidad-Tobago.
El estudio, coordinado por la doctora Marta Litter (investigadora del Conicet en la Comisión Nacional de Energía Atómica –CNEA-, más específicamente en la Unidad de Actividad Química), titulado “Tecnologías Económicas para la desinfección y descontaminación de aguas en zonas rurales de América Latina”, se basó en la investigación, validación y aplicación de soluciones técnicas y educativas para proveer agua potable a poblaciones rurales aisladas, con recursos hídricos y económicos escasos.
En las regiones pobres del Tercer Mundo, la contaminación de las reservas acuíferas y el limitado acceso al agua potable acarrean problemas sociales, económicos y de salud.
Enfermedades como la diarrea infantil, la hepatitis, la fiebre tifoidea o el cólera son algunos de los problemas que arrastra la contaminación acuífera.
De los 1200 millones de personas con insuficiente acceso al suministro de agua potable, alrededor de 800 millones son habitantes rurales.
Otro aspecto grave es la presencia de arsénico en aguas subterráneas: en la Argentina, México y Chile se han detectado altísimos niveles de este peligroso contaminante. Argentina y México se ubican en el tercer lugar en el mundo por el número de población afectada por ese problema.
El problema de la contaminación se acentúa por la inexistencia de técnicas de desinfección y descontaminación. El tradicional método de hervir el agua para potabilizarla puede no ser una solución adecuada, porque el hervor no basta para eliminar contaminantes como el arsénico y otros metales pesados, ni los compuestos orgánicos recalcitrantes. Además, las tecnologías tradicionales de eliminación de contaminantes en aguas son extremadamente caras.
El proceso de descontaminación del agua que promueve el proyecto consistirá básicamente en la utilización de tres metodologías de simple aplicación.
El primero de los métodos, llamado Desinfección Solar de Aguas en Unidades Individuales (DSAUI), se basa en la exposición al sol por algunas horas de botellas de plástico que contienen agua contaminada. En ella los rayos solares actúan por combinación de la radiación UV-A y la radiación infrarroja, que eleva la temperatura del agua a unos 50-55 ºC. Así pueden destruirse bacterias y virus (entre ellos la bacteria que provoca el cólera). Este método es de muy fácil utilización y todos los recursos que necesita son de sencilla disponibilidad: las botellas de plástico son un residuo de consumo habitual y se encuentran fácilmente en las regiones que padecen el problema; pueden usarse no sólo para el tratamiento del agua sino también para su transporte y para el consumo final. Otra de las ventajas de este procedimiento, (a diferencia de utilizar cloro), es que no provee acción residual.

El otro sistema denominado Remoción de Arsénico por Oxidación Solar (RAOS), apunta a la remoción de arsénico de las aguas. El RAOS utiliza citrato de Fe (III) y permite la oxidación del Arsénico, a través de especies activas formadas por irradiación con luz en presencia de oxígeno. El Arsénico se absorbe fuertemente sobre el precipitado de hidróxido de hierro que se forma en esas condiciones y flocula.
El citrato que se agrega al agua en este proceso puede extraerse simplemente exprimiendo jugo de limón.
Las botellas plásticas son expuestas al sol por algunas horas y, al llegar la noche, se colocan en posición vertical para que el agua purificada se decante de las partículas de hidróxido de hierro precipitado.
La tercera técnica, conocida como fotocatálisis heterogénea (FH), busca transformar (oxidar) cuantitativamente la materia orgánica a dióxido de carbono y otros compuestos simples, logrando su mineralización completa. La FH usa partículas de TiO2, un semiconductor que absorbe la componente UV del sol (longitud de onda de radiación inferior a 400 nm) y genera centros oxidantes altamente reactivos que, además de destruir los contaminantes químicos, promueven también la eliminación de los agentes patógenos. La inmovilización del fotocatalizador sobre esferitas de sílice u otro material conveniente permite su fácil separación luego del tratamiento. La FH puede degradar tanto las sustancias patógenas como los contaminantes químicos presentes en aguas. La alimentación puede realizarse con energía solar o con lámparas, y el procedimiento destruye totalmente el contaminante orgánico, por lo que no hay problemas de disposición de residuos. Su insumo básico es una sustancia barata y no tóxica, el dióxido de titanio. En la actualidad se está utilizando como proceso de destoxificación para agua contaminada en pequeñas unidades y para la producción de agua ultrapura. Elimina compuestos orgánicos e inorgánicos tóxicos (por ejemplo, contaminantes metálicos) e inactiva bacterias y virus, con resultados alentadores.
El objetivo principal que persigue este proyecto es demostrar en forma experimental que existen tecnologías sencillas, de fácil implementación en regiones rurales de escaso desarrollo socioeconómico que pueden alcanzar límites aceptables de desinfección y descontaminación, así como también la necesidad de difundir la información en ámbitos rurales, a través de gobiernos, municipios, escuelas, bibliotecas públicas, ONGs y organizaciones oficiales de cuidado del ambiente a otros sectores de la comunidad (gobiernos, científicos, público en general), por medio de impresos, trabajos científicos e Internet.
Emiliano Ortiz

edgar apaza dijo
pregunta: se puede conseguir oxidar el arsenico con aireacion y expuesta al sol el agua durante 10 o 15 minutos
19 Mayo 2009 | 07:13 PM